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Cine Club Filosofía
Barán:
Dirección y guión: Majid Majidi.
País: Irán.
Año: 2001.
Duración: 94 min.
Género: Drama.
Interpretación: Hossein Abedini (Lateef), Zahra Bahrami (Baran), Mohammad Amir Naji (Memar), Abbas Rahimi (Soltan), Gholam Ali Bakhshi (Najaf),
Producción: Majid Majidi y Fouad Nahas.
Música: Ahmad Pezhman.
Fotografía: Mohammad Davudi..
SINOPSIS:
"Baran" es la historia de refugiados afganos contada a través de los ojos de Lateef, un iraní adolescente. Mientras él y otros iraníes pelean para llevar acabo un encuentro, los refugiados afganos pueden apenas sobrevivir, ya que no pueden trabajar legalmente. Lateef escucha cantar a una chica guapa, Baran y observa cómo se peina su largo pelo. Lateef se enamora de ella. Él se propone impresionarla y su cariño es devuelto cuando ella silenciosamente deja té para él en una improvisada mesa.
Fuente: www.labutaca.net
EL RINCÓN DEL FILÓSOFO:
Me parece que es una película muy bonita. Majidi nos presenta una historia de amor envuelta en un contexto social muy denso. Sin embargo, logra que nos olvidemos por completo de la situación política y la crisis social que vive Irán (y Afganistán) planteando una relación amorosa bastante difícil. Lateef es un muchacho tímido, apenas un jovencito con bozo todavía. Baran una niña introvertida, todavía una niña. Desde el comienzo se puede uno imaginar que esa relación no va para ningún lado, son demasiado jóvenes y hay muchas adversidades que complican aún más el asunto. Este comentario intenta plantar la semillita de la esperanza en los espectadores más decepcionados. Si por una parte es verdad que nada se “concretó” entre la pareja; me parece importante señalar que hay ciertas señales de un posible reencuentro. Cuando Lateef corre hacia el estanque (que debió notar que era muy similar al de Los niños del cielo) y deja su sombrerito en el borde y hay una escena muy parecida a la que nos muestra a Baran por primera vez, peinándose detrás de la tela con la que cubre la puerta, la escena del sombrerito y el estanque es la recreación de la primera. Por otro lado, la escena final nos deja ver la sonrisota de Lateef al ver la huella de Baran, una huella presencial de lo que ella deja atrás pero que probablemente será rellenado con más que agua de lluvia.
Juan Camilo Roa
