sábado, 31 de marzo de 2007

KINOSOFOS

Cine Club Filosofía

kinosofos@gmail.com

Barán:

Dirección y guión: Majid Majidi.
País:
Irán.
Año: 2001.
Duración: 94 min.
Género: Drama.
Interpretación: Hossein Abedini (Lateef), Zahra Bahrami (Baran), Mohammad Amir Naji (Memar), Abbas Rahimi (Soltan), Gholam Ali Bakhshi (Najaf),
Producción: Majid Majidi y Fouad Nahas.
Música: Ahmad Pezhman.
Fotografía:
Mohammad Davudi..

SINOPSIS:

"Baran" es la historia de refugiados afganos contada a través de los ojos de Lateef, un iraní adolescente. Mientras él y otros iraníes pelean para llevar acabo un encuentro, los refugiados afganos pueden apenas sobrevivir, ya que no pueden trabajar legalmente. Lateef escucha cantar a una chica guapa, Baran y observa cómo se peina su largo pelo. Lateef se enamora de ella. Él se propone impresionarla y su cariño es devuelto cuando ella silenciosamente deja té para él en una improvisada mesa.

Fuente: www.labutaca.net

EL RINCÓN DEL FILÓSOFO:

Me parece que es una película muy bonita. Majidi nos presenta una historia de amor envuelta en un contexto social muy denso. Sin embargo, logra que nos olvidemos por completo de la situación política y la crisis social que vive Irán (y Afganistán) planteando una relación amorosa bastante difícil. Lateef es un muchacho tímido, apenas un jovencito con bozo todavía. Baran una niña introvertida, todavía una niña. Desde el comienzo se puede uno imaginar que esa relación no va para ningún lado, son demasiado jóvenes y hay muchas adversidades que complican aún más el asunto. Este comentario intenta plantar la semillita de la esperanza en los espectadores más decepcionados. Si por una parte es verdad que nada se “concretó” entre la pareja; me parece importante señalar que hay ciertas señales de un posible reencuentro. Cuando Lateef corre hacia el estanque (que debió notar que era muy similar al de Los niños del cielo) y deja su sombrerito en el borde y hay una escena muy parecida a la que nos muestra a Baran por primera vez, peinándose detrás de la tela con la que cubre la puerta, la escena del sombrerito y el estanque es la recreación de la primera. Por otro lado, la escena final nos deja ver la sonrisota de Lateef al ver la huella de Baran, una huella presencial de lo que ella deja atrás pero que probablemente será rellenado con más que agua de lluvia.

Juan Camilo Roa

martes, 13 de marzo de 2007

KINOSOFOS

Cine Club Filosofía

kinosofos@gmail.com

LOS NIÑOS DEL CIELO:

Guión y dirección: Majid Majidi
Producción: Amir Esfandiari y Mohammad Esfandiari
Fotografía: Parvis Maleksaade
Música: Keivan Jahanshahi Edición: Hassan Hassandoost
Reparto: Amir Farrokh Hashemian (Alí), Bahare Seddiqi (Zahra)

(Fuente: www.cineismo.com)

SINOPSIS:

Alí pierde los zapatos de su hermana (Zahra) y ambos deben procurar que su padre no se entere para evitar un regaño. El problema es que deben ir a la escuela casi a la vez y arreglárselas para dividir el tiempo en el que usan los únicos zapatos que tienen: La solución es correr para entregarle los zapatos al otro antes de clase… correr mucho.

EL RINCÓN DEL FILÓSOFO:

La película tiene muchas cosas interesantes, pero dado que el espacio de este comentario es bastante reducido (que sea “rincón” no es fruslería) hablaré sólo del final, que es lo que suele disgustarle a los espectadores. Me parece un excelente final por varias razones: Nos deja claro que la película no tiene pretensiones amarillistas, porque no es un final dramático del que se esperarían lágrimas y una reacción del tipo “Hay no esa gente sí no, no, no, qué pobreza… ¿si ve?, vuélvame a dejar un plato de sopa servido”. No quiere lograr lo que parece que Las tortugas también vuelan pretendía con el suicidio de la niña y la muerte de su hijo. Nos presenta, para nuestra tranquilidad, un final feliz, que aunque pueda olerle a cliché, no debe ser desacreditado ni descartado como final; no sólo porque ningún otro final así debería ser desacreditado sólo por serlo, sino porque este final tiene elementos que lo hacen muy especial. Recordemos que Alí ganó la carrera, pero no los zapatos de la niña, y ambos estaban muy tristes porque nunca vieron los zapatos nuevos que su padre les había comprado con el dinero que obtuvo como jardinero. Ese detalle aporta a un buen final, poco predecible, bien construido, y tranquilizante. Además, bajo el riesgo de ser “superfluo”, ¡La carita del niño es increíble! Y dado que hoy no estoy hilando como quisiera, pues los invito a ver dentro de ocho días Baran del mismo director de la película de hoy.

Juan Camilo Roa – Kinósofos

KINOSOFOS

Cine Club Filosofía

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LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN:

Dirección y guión: Bahman Ghobadi

Género: Drama

Interpretación: Avaz Latif (Agrin), Soran Ebrahim (Kak),
Saddam Hossein (Pasheo)

Fotografía: Shahryar Assadi

Origen: Irán

Año: 2005

SINOPSIS:

Los habitantes de un pueblecito del Kurdistán iraquí, en la frontera entre Irán y Turquía, buscan desesperadamente una antena parabólica para conseguir noticias acerca del inminente ataque de Estados Unidos contra Irak. Un chico mutilado, que viene de otro pueblo con su hermana y un niño pequeño, tiene una premonición: la guerra está cada vez más cerca...

Fuente: www.labutaca.net

EL RINCÓN DEL FILÓSOFO:

Quisiera comenzar comentando mis reacciones inmediatas a la película. Pero, una vez se terminó, absolutamente nada sólido pasó por mi cabeza. Esto puede deberse a dos cosas: O soy un “cabeza hueca” y no entendí, o hay muy pocas cosas que me parezcan interesantes y realmente rescatables de la película. Usted puede optar por la que quiera.

Después de ser acosado por un estadio de ambigüedad que desembocó en una inexplicable melancolía, descubrí que la película; exceptuando su actualidad y preocupación por mostrar el conflicto estadounidense-irakí desde otro punto de vista, no tiene los rasgos positivos que tiene lo que he visto de cine iraní; como la apropiación del cuento como estrategia o la esperanza como imán argumentativo de Mijadji (del que, a propósito, veremos dos películas en las proyecciones siguientes). En suma, me parece que la película es un poco sensacionalista y su herramienta de la actualidad del conflicto no le da la cohesión que se espera del cine iraní. Nos sitúa en una superficie de arena movediza con olores sospechosos, de la que, si acaso, alcanzamos a sacar de la muñeca la relación de caudillo-seguidor que tiene Kak-satélite con los niños, como una de las pocas cosas interesantes en los borrosos personajes. Pero no pierda la esperanza, en la próxima sesión veremos una película más bonita: Los niños del cielo, de Mijad Mijadji. ¡Venga y mírela sin compromiso!

Juan Camilo Roa – Kinósofos

jueves, 1 de marzo de 2007

KINOSOFOS

Cine Club Filosofía

kinosofos@gmail.com

Más Extraño que la Ficción (Stranger Than Fiction)

TÍTULO ORIGINAL: Stranger Than Fiction
ORÍGEN: USA
GÉNERO: Comedia
IDIOMA ORIGINAL: Inglés
DIRECTOR: Marc Forster
ACTORES: Will Ferrell, Maggie Gyllenhaal

Dustin Hoffman, Queen Latifah, Emma Thompson.

Sinopsis:

Después de diez años de meticuloso trabajo, la novelista Karen Eiffel (Emma Thompson) está a punto de completar su último y potencialmente mejor libro. El último desafío que le queda es pensar cómo matar a su personaje principal, Harold Crick. Lo que no sabe es que Harold Crick (Will Ferrell) está inexplicablemente vivo en la vida real, y, de repente, es consciente de sus palabras. La ficción y la realidad chocan cuando el desconcertado y reacio Harold escucha lo que tiene en mente y se da cuenta de que debe encontrar un modo de cambiar el final.

Fuentes:

http://www.villagecines.com/pelicula.php?Pelicula_Id=000020

http://www.labutaca.net/films/49/masextranoquelaficcion.htm

El rincón del filósofo

No sabemos cuándo, cómo ni dónde vamos a morir, pero si sabemos que lo haremos. Sólo podemos decir que somos parte de una historia con un fin definido, pero sin ese lector que nos va indicando como actuar, que decir, que sentir. Ser o no escritor de nuestra propia historia parece ser una verdad absoluta. No sabemos hacia donde se dirige la trama ni siquiera en nuestros propios sueños ¿Es el destino acaso la pluma maestra de esto llamado cotidianidad? Vale la pena detener la caminata diaria por esto llamado mundo y contemplar, con más delicadeza lo que nos rodea, valorar todos esos pequeños detalles que muchas veces hacen grata una tarde triste; satisfacer nuestros deseos más locos, amar con locura y no temer ser herido. Vive parece decir en la nota al pie presente en ese manuscrito que día tras día marcamos con risas, lagrimas, éxitos, derrotas y toda esa sarta de secuencia de segundos que reiteramos inspirando, suspirando y respirando, porque después de todo, tenemos en papel principal en esa obra declarada como nuestra existencia. (Sonia Naranjo)