martes, 13 de marzo de 2007

KINOSOFOS

Cine Club Filosofía

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LOS NIÑOS DEL CIELO:

Guión y dirección: Majid Majidi
Producción: Amir Esfandiari y Mohammad Esfandiari
Fotografía: Parvis Maleksaade
Música: Keivan Jahanshahi Edición: Hassan Hassandoost
Reparto: Amir Farrokh Hashemian (Alí), Bahare Seddiqi (Zahra)

(Fuente: www.cineismo.com)

SINOPSIS:

Alí pierde los zapatos de su hermana (Zahra) y ambos deben procurar que su padre no se entere para evitar un regaño. El problema es que deben ir a la escuela casi a la vez y arreglárselas para dividir el tiempo en el que usan los únicos zapatos que tienen: La solución es correr para entregarle los zapatos al otro antes de clase… correr mucho.

EL RINCÓN DEL FILÓSOFO:

La película tiene muchas cosas interesantes, pero dado que el espacio de este comentario es bastante reducido (que sea “rincón” no es fruslería) hablaré sólo del final, que es lo que suele disgustarle a los espectadores. Me parece un excelente final por varias razones: Nos deja claro que la película no tiene pretensiones amarillistas, porque no es un final dramático del que se esperarían lágrimas y una reacción del tipo “Hay no esa gente sí no, no, no, qué pobreza… ¿si ve?, vuélvame a dejar un plato de sopa servido”. No quiere lograr lo que parece que Las tortugas también vuelan pretendía con el suicidio de la niña y la muerte de su hijo. Nos presenta, para nuestra tranquilidad, un final feliz, que aunque pueda olerle a cliché, no debe ser desacreditado ni descartado como final; no sólo porque ningún otro final así debería ser desacreditado sólo por serlo, sino porque este final tiene elementos que lo hacen muy especial. Recordemos que Alí ganó la carrera, pero no los zapatos de la niña, y ambos estaban muy tristes porque nunca vieron los zapatos nuevos que su padre les había comprado con el dinero que obtuvo como jardinero. Ese detalle aporta a un buen final, poco predecible, bien construido, y tranquilizante. Además, bajo el riesgo de ser “superfluo”, ¡La carita del niño es increíble! Y dado que hoy no estoy hilando como quisiera, pues los invito a ver dentro de ocho días Baran del mismo director de la película de hoy.

Juan Camilo Roa – Kinósofos

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